miércoles, 17 de marzo de 2010

Libertad e Imaginación


12:00, -Solo a quedado soñar despierto-; eso dijo, no pasaban de las 2:00, cuando empecé a creerle, de pronto empecé a sentir los estragos de no poder dormir (decesperasion, párpados pesados como mil pecados y calor casi semejante a desierto, seco y sofocante), mi cuarto parecía una jaula, era como una bestia encerrada, daba de vueltas en esta cama inmensa, en esta prisión de sabanas y cobijas, que me hacían sentir atlas con el mundo a cuestas, (eso me parecía poco), fue cuando empecé a percibir un olor peculiar, olía a estrellas, no se como lo savia, pero olía a eso (como a vapor de lavandería, seco, pero a humedad, mejor dicho a piedra quemada por el sol y mojada) a estrella, luego empecé a ver que se veían pequeños resplandores en el fondo del techo, parecía que se acercaban, como se acerca un aguacero de verano, se escuchaban los murmureos de las paredes, pareciese que el cuarto hablara, no entendía (creo por todavía creía que esta despierto).
Casi las 3:00, esos pequeños resplandores casi eran palpables, los murmullos casi sonaban a fiesta, pareciese que empezábamos a simpatizar, el olor era ya casi parte de el cuarto, casi era costumbre, el sueño ya casi desaparecía, el soñar despierto me comenzaba a parecer vivido y real, en ese momento me di cuenta que ya no parecía un cuarto donde estaba situada la cama, era más como estar en la obscuridad mas inmensa que he visto, es como estar en ningún lado y estar en todos, creo que es el lugar donde todo se cumple, fue cuando comencé a imaginarme y a pensar en lo que quería, y se empezaron a crear de la nada (tenia miedo, como nervios, como cuando sabes que te darán una sorpresa o un susto), recuerdo mal, que pensaba en la cosa más insignificante y aparecía, empecé con cosas fáciles, imagine que volaba y me volví pájaro, imagine que era un árbol y me salieron raíces y hojas. Después de muchos intentos, descubrí que podía recrear absolutamente todo, desde el ambiente, como el tiempo, los olores, los colores, hasta la aptitud e inteligencia de lo que creaba. Fue cuando mi ambición , me hizo creer Dios, que yo podría crea, mutar mi entorno a conveniencia y capricho, fue cuando se arrebato la idea de crear un mundo para regirlo con mi poder de creación y mi poder de justicia casi divina.
Las 4:00, nunca me había sentido tan libre, tan libre de hacer lo que quisiera y donde quisiera, era mi cuarto obscuro, donde se creaba todo, esta liberta que me daba este lugar tan inmensamente obscuro, era acaso el verdadero sentido de mi libertad, por que era capas de hacer lo que quería no había reglas, pero es donde en verdad debía de valorar una libertad, soñar no tiene limite, ¿pero despierto?, la cruda noche había madurado, cada ves era mas pesada, pero no pensaba dormir y dejar esto.
Pronto esa lluvia lejana, esos resplandores llegaron a mi, casi fue un diluvio, me empecé a cubrir de esta agua brillante, casi me cubría, daba brazadas pero era inútil, me empecé a quedar sin aire, creo que me empecé ahogar, con mis propias creaciones, (mis propias libertades).
5:00 y seguía luchando por no ahogarme y morir en mi sueño despierto, de pronto como si me hubieran sedado, casi desmalle, me había quedado dormido.

10:00 No recuerdo nada, solo se que estoy mojado, de luz.

martes, 9 de marzo de 2010

Dialogo de un Dios adolecente.

Esta noche quiero sentirme mito,
quiero estar en boca de todos,
en boca de nadie;
ser ese murmullo de sociedad: desfallecida y cansada.
Ese murmullo desolado,
como catástrofe madrugadora,
solo ser un mal mensaje (pero mensaje al fin),
deteriorado, de oído a oído,
casi desagarrado y olvidado (como juego de niño).
Esta noche quiero sentirme mito,
un buen agüero,
solo ser mito, -no, mejor- creencia más que mito,
-bueno- solo ser lo que debo ser,
cuando debo de ser lo.
Y así ser el mito,
de aquel que hizo lo que tenia que hacer cuando debía de hacerlo.
-Reí- En ese momento descubrí,
que si soy mito, en vida, seré creencia después de muerte.
-En fin tengo Fe en que la decisión me ara justicia-.


—Diere, que mi vida solo es un estrago del destino,
o de ese Dios que no se puso de acuerdo, si ser mito, fe o creencia.